El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

sábado, 19 de mayo de 2012

Cuando llueve

Cuando llueve escribo en los vidrios empañados de la ventana de mis sueños las palabras que me revelan el sol de mis realidades.
Cuando llueve sé que  no se trata de un nuevo diluvio. No se trata de llorar mares, de inundar la Tierra con el agua salada de la exageración. Es esa lágrima que cae como la estrella mirada por dos personas invisibles. IMPOSIBLES. Unidas por la alquimia de un beso llovido sobre una  noche. Es esa lágrima, que deja su rastro de incertidumbre en un cielo sin respuestas. Sin exageraciones. Sola.
Cuando llueve sé que es cierto que existe el estado que surge de la combinación de la serenidad triste y constante.



Más garúa, más te extraño
(nunca juego bien esta historia del tipo buen perdedor)

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