El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

domingo, 18 de septiembre de 2011

Hola, me siento un adorno

• Un pequeño detalle decorativo, al que le sacuden el polvo cuando se sabe que vienen visitas. No es útil ni realmente importante, como si estuviera más por costumbre que por deseo. Pero está, y uno está tan seguro de que va a seguir ahí, durito, y las cosas van a seguir su curso normal. Porque al fin y al cabo un adorno no suele ser prioridad.


Tocame, cuando no quieras sentir
Besame, sin el sabor de elegir
Y hablame, sin decirme la verdad
sin intentar lograr perderte en mí.

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