El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Abriendo cielos

Demasiado tiempo alejado del lápiz, una vez más… y a veces la mejor manera de volver es escapar. Nuevo garabato simple, que habla de algo tan simple, como necesario y complicado de conseguir: Son simples sueños trazando caminos, es esa escalera, rayos de sol asomando entre los cielos más nublados, el silencio entre medio de tantos murmullos sin sentido, ese arcoiris que no deja ver principios ni finales, pero tienta a seguir…
Que de a ratos -sólo de a ratos- aparece abriendo cielos, garabateando una vez más el camino, la lluvia, el puente... conduciéndome tal vez, un poco más cerca de vos, ayudando a escapar lejos de acá, haciendo que mi mundo se vuelva un mundo otra vez.
Mirada descalza al cielo… y ahí vamos.

Vamos por la vida con un tachito en las espaldas,
donde depositamos los sentimientos que creemos descartables...
después vamos y los tiramos al río, como solucionando el asunto.
Pero el río vuelve con esos mismos sentimientos a cobrarse las deudas del corazón... con intereses, claro.
El río no es boludo.

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