Lo único que nos queda es la noche. Pero no comparto ni una estrella, aunque hoy sea el único motivo para levantar la mirada: darse cuenta que el brillo existe y nada se le compara. Ni comparto los deseos que pidas ante cada una de ellas. En otra galaxia están las que llevan guardados los míos... estas son sólo testigos de instantes para el olvido, instantes que al día siguiente el sol se encargó de incendiar. Porque soy así, no quiero escribir mis memorias, quiero narrar mis olvidos. Y de a poco, voy olvidando las noches de sonrisas en la oscuridad y susurros, que al fin y al cabo, siempre van a ser menos que la infinita cantidad de puntitos de luz en el firmamento equivalente a la cantidad de razones para despedirme de la presencia que fue el centro de muchas noches, cuya belleza no fue apreciada, y el amanecer se encargaba de echármelo en cara. En algún lugar, lejos como la distancia de acá a una estrella, cerca como las horas que restan para que el cielo se aclare y un nuevo día comience, hay alguien mirando a la misma esfera de plasma que brilla con luz propia... Alquien que me regale sus noches, o que las comparta, con quien atravesar el plano del horizonte hacia un hemisferio visible. La mañana no es el final de la noche, sino su última palabra.Mirando al cielo va a ser mejor.*
- (*) Gracias Mr. Larramendy -
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