El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

domingo, 31 de julio de 2011

Hola, ya fue, no va más.

Despues de la lluvia, el perfume de la angustia y el sonido del silencio que dejás cuando te vas; después de no sobrevivir a las mañanas de ese abril, nubladas como rotas, viajo bien adentro a la ciudad del desencuentro, capital del nuevo centro del vacío existencial. Cómo me desilusionás, cuando amagás y tiroteás sin terminar las cosas.
¡Libertad! Mi casa es un desastre, mi vida un poco más. Corazón, ¡qué caros son los precios del amor!
No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror, y soñé pasiones locas con vos. Y simplemente pasa que tengo g a n a s de verte, y simplemente pasa que...
Algo habré perdido que ando tan comprometida en buscar adentro tuyo algo que está adentro mío, algo para poder tapar mi gran agujero espiritual, mis ilusiones rotas. Creo que buscarte es menos digno que pensarte, más difícil que encontrarte y menos triste que olvidarte.
Me preguntaste: "¿No tomás?" Te dije: "Ya no lo hago más" y te aburrió la historia.
¡Libertad! Mi casa es un desastre, mi vida un poco m á s. Corazón, ¡QUÉ CAROS SON LOS PRECIOS DEL AMOR!
No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror, y no sé qué está pasando con vos y simplemente pasa que tengo ganas de verte, que simplemente pasa que...
No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror, y lloré la noche del apagón y simplemente pasa que tengo ganas de verte, y simplemente pasa que...
No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror, y soñé pasiones locas con vos. Y simplemente pasa que tengo ganas de verte, y simplemente pasa que tengo ganas de verte.

Otro noche de sábado reflexionando, otra mañana de ojos hinchados. ¿Es necesario? Empiezo a pensar que no. ¿Merecido? Seguro.

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