El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

sábado, 30 de junio de 2012

Al caminar se levanta polvo

De repente, todo se detiene. Los objetos perdidos se esparcen por el suelo. Los conocidos, golpean la cabeza. Los ausentes, la memoria. Los inexistentes, el alma.
Complejo guión. Fácil argumento...
Dicen que la memoria nunca se borra, pero las malas emociones y el dolor se curan. El barro que enfanga, seca. Pisando sobre las comisuras de antojosas formas que el tiempo moldeó con la humedad de las lágrimas.


Al caminar, cruje.
Al caminar, se levanta polvo.

Una realidad adormecida que arrebata tranquilidad al tiempo que transcurre sin pausa. Miles de pensamientos caóticos se agolpan en la mente diezmada por tantos sucesos. Pasividad neuronal que ya no es capaz de detener la fuerza compulsiva de la preocupación. Se extendiende por las venas como agua desmerecida.
Sobre cualquier alma, se cierne una amenaza. Sobre cualquier vacío, lo inmenso. Sobre la vida, el desvanecimiento. Sobre cualquier sueño, la visión de no desear tenerlo. Sobre la esperanza, la ironía. Sobre el goce, la desilusión. Sobre el olvido, el inevitable recuerdo.
 Sudor. Aturdimiento. Sombras acuchilladas por sonámbulos recuerdos. Pensamientos difuminados. Con lentitud, la verdad. Sin causa ni efecto. Presente. Lamentos para los versos, no para las risas.
Prefiero los senderos sobre los que se extiende la humedad como tierna ilusión. Hacia adelante, aunque haya cosas del pasado que me alcancen... (Excepto una: ni me alcanza ni lo va a lograr, ni yo tengo interés en que lo haga. No sos ni un recuerdo, no te confundas, sos chiquitito, chiquitito)
 [¡No más lágrimas de súplicas al cielo! Ya sos la nueva disidente del desconsuelo (...) En vano vas a activar tus ardiles infantiles ]

sábado, 19 de mayo de 2012

Cuando llueve

Cuando llueve escribo en los vidrios empañados de la ventana de mis sueños las palabras que me revelan el sol de mis realidades.
Cuando llueve sé que  no se trata de un nuevo diluvio. No se trata de llorar mares, de inundar la Tierra con el agua salada de la exageración. Es esa lágrima que cae como la estrella mirada por dos personas invisibles. IMPOSIBLES. Unidas por la alquimia de un beso llovido sobre una  noche. Es esa lágrima, que deja su rastro de incertidumbre en un cielo sin respuestas. Sin exageraciones. Sola.
Cuando llueve sé que es cierto que existe el estado que surge de la combinación de la serenidad triste y constante.



Más garúa, más te extraño
(nunca juego bien esta historia del tipo buen perdedor)

martes, 8 de mayo de 2012

En blanco

 ¿Me viste o fui sólo un relámpago? ¿Te vi o fuiste sólo un reflejo?

Todas las cosas que siempre vi, las que siempre toqué a través del tiempo, las que ya no siento - y tal vez mañana sienta-. Las exactas cosas que me dieron y quitaron, las que yo misma creé y destruí, las que tuve bajo todos los ocasos y en algún que otro amanecer.
Todas las horas que se agitan sin piel,
éstas, inextinguibles y lacerantes, aquellas, cándidas y fugaces infinitas y dolorosas. Las mismas calles que recorrí en el comienzo, las que camino junto a las noches de tu ausencia, las calles que ahora me aguardan y no conozco… me dicen -con voz de Luna- que debo seguir. 
Estoy en blanco. Rendida ante un recuerdo que me persigue: recorre las palabras, las risas, la piel. No me despierto... No sé cómo.






 "Haceme transparente, decime por dónde es...
los huecos de la mente confunden al andar".

martes, 24 de abril de 2012

Partiendo mi mundo en dos

 Pequeña e inestable. Se moviliza dependiendo del viento que la sople. Se saca el color dependiendo del rayo de sol que la mire. Frágil como nada. Perfecta como pocas. Distorsionando mi mundo, volviéndolo más opaco. Pero hay noches que poseen fuerzas sobrenaturales capaces de hacerla temblar. Ayer tembló como nunca, dándome las señales obvias y predescibles: Ya no estoy tan a gusto contenida en una falsa realidad.
Noches portadoras de tornados, derribando la perfecta esfera. Como un corcho hundido en el agua, sale hacia arriba, rompiendo mi tensa calma, recordando qué es lo real, partiendo mi mundo en dos... Sumergir, soportar el frío o salir a ver.

¿Sabés qué aprendí a base de noches? Que las luces de la ciudad nunca sustituirán a las estrellas, que los balcones nunca serán el prado, que una vez que te tumbes a verlas, brillan más de lo que habías pensado. Más vale creer en algo que no desaparecerá al día siguiente. Y al fin y al cabo, las estrellas salen cada noche.


Hay más de mí en un mundo encerrado,
rompe el cristal, sé vivir.-

lunes, 23 de abril de 2012

Silencio, por favor


 Fue mi última botella al mar, la más desprolija, la más barata y la más sincera. Y cuando tu cara de nada mató mis náufragas expectativas, pasó. Me miré los pies e hice trizas mis colores y me di media vuelta e hice colores mis trizas. Con los candombes que te dejé revoloteándome en los oídos, me subí a un bote distinto y nunca miré atrás.

Casualmente hoy alguien me dijo que las palabras construyen pensamientos y acciones... No dicen cosas, hacen cosas. Decidí hacer. Y las palabras me dieron una nueva ¿lección? Me pidieron silencio. El silencio es el partido más seguro para aquel que desconfía de sí mismo, es contradictorio en sí mismo, porque está lleno de ruidos. Por eso hablé, quizás en vano. Es que las palabras tienen un peso tan grande que se vuelven abruptas. 

Eurípides decía que "Si tienes palabras más fuertes que el silencio, habla. Si no las tienes, entonces guarda silencio". Mis palabras no son fuertes, afectan. El silencio nos preserva. 
Preservate. Tu silencio es mucho más fuerte que el mío.... pero me afecta.

Alguien me ha dicho que la soledad se esconde tras tus ojos
y que tu blusa atora sentimientos, que respiras
tenés que comprender, que no puse tus miedos
donde están guardados
y que no podré quitártelos
si al hacerlo me desgarras...

No quiero soñar mil veces las mismas cosas
ni contemplarlas sabiamente,
quiero que me trates suavemente

miércoles, 11 de abril de 2012

Cuando los miedos triunfan

Hoy me acordé esos días en que para conocernos jugábamos a un ping pong de preguntas y respuestas y me preguntaste a qué le tenía miedo. "A volverme muy dependiente de otra persona", te dije. "Yo le tengo miedo a la distancia, al paso del tiempo, a la soledad", me dijiste. Qué triste que los miedos nos hayan ganado. O será que nunca los enfrentamos, o será que nunca quisimos enfrentarlos. Y ahora, me genera miedo no saber hasta cuándo voy a extrañarte de esta manera.


"No consigo dormir. Tengo UN HOMBRE atravesado entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo UN HOMBRE atravesado en la garganta".

lunes, 26 de marzo de 2012

El ángulo de la mirada

Vos, yo y un abismo
Infinito e imperante
Vacío y penetrante
Vos, yo y un abismo

 
La habitación, para variar, se vestía de un degradé que iba de iluminado a apagado. Sin embargo, el aura gris dominaba aun en la ventana que resplandecía por los rayos de sol. De espalda al este, profundamente contrastante, mi sombra recortaba el piso. Incauta en soledad, sincrónicamente inmutable. El silencio se dimensionaba en su propio tiempo-espacio.
Y escribo esto con la bronca de quien escupe algo atravesado en la garganta. Porque como bien dijo Ernesto, “uno se anima a llegar al dolor del otro, y la vida se convierte en un absoluto”.
Los absolutos no son más que el ensimismamiento en su máximo exponente, una burbuja de recuerdos, una dimensión aparte, puro oeste…una habitación gris en donde lo único que uno ve es su propia sombra, ignorando, en todo sentido de la palabra, que sólo basta cambiar el ángulo de la mirada para que se nos ilumine el panorama. 
Sigo buscando ese ángulo que me permita dejar de ver mi realidad de esta manera.