El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

domingo, 14 de agosto de 2011

Yosólosientocuandoestás

Y entonces le mandé un mensaje y le dije "Estoy embobadísima". Y mi respuesta a su pregunta fue: "Sí, con vos". Y abracé mi almohada fuerte porque no sabía si dejarte entrar o no y la duda me desespera. Y es el día de hoy que sigo "embobada", pero sé distinguir que no es un capricho de adolescente o una obsesión pasajera. Y entré en ese trance en el que es casi imposible poder explicar esa revolución interna, esa alteración del orden, la estructura y la rutina... esa sensación al mirarte. Y no hay canciones ni frases justas o exactas que me ayuden a describir esa revolución. 'Y es por vos que no me pierdo al fin'. 'Y es hoy gracias a vos que mis miedos tienen terror'. Y hace rato que no sentía que volvía a vivir todo por primera vez, de hecho creo que es la primera vez que vuelvo a sentirme inexperta, principiante e ilusionada en cada cosa, como si quisiera empezar de cero con vos. Y ni hablar de ese estado de paz al verte sonreír, el resto no existe por ese instante. Y me desilusioné. Y aprendí la lección con un cachetazo. Y te esperé. Y te esperé en vano, porque no, no fue un enojo, fue un dolor incontenible. Y le puse fin a todo, pero no puedo ponerle fin a esto, porque me parece injusto tener que ponerle fin a lo más lindo que conocí. Y no te lo puedo decir, pero te extraño, te necesito. Y tiemblo de sólo pensar en decirte algo así, porque no me lo niegues, es en vano. Y me canso, toco fondo, te vuelvo a necesitar, te tengo cerca  y de nuevo me siento a años luz. Y quiero volver el tiempo atrás. Y odio al destino más inoportuno que nunca. Y me siento impotente por no poder ayudarte. Y de ahora en más no espero nada, más de una vez hay que ceder, hay que dejar respirar. ¿Y cómo renunciar a algo? ¿Y cómo no sentirme vacía? ¿Y cómo sacarte de mi cabeza? No sé. Pero sigo embobada como esa vez... y sigo apretujando mi almohada, pero no por la desesperación de dudar, sino por la desesperación de no poder tenerte conmigo y no poder demostrarte que esto es real.

Un baldazo de agua fría
un sueño en pesadilla al ver
cerrado el local de ilusión
sin que supieras quién soy .•


No hay comentarios:

Publicar un comentario