El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

martes, 1 de noviembre de 2011

Causas perdidas

¿Será mucho pedir que el pasado venga mejor vestido
y golpee antes de entrar?

Hoy la memoria es un río traicionero y sin orillas
donde uno no debiera pescar
“Te pido, no te ofendas si beso así,
con este invierno en los labios,
Es que hace mucho que nadie pasa por acá, colega,
¿me querrás querer un rato?

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