El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

martes, 22 de noviembre de 2011

V (ideales a prueba de balas)


Nuestra integridad vale tan poco… pero es todo lo que tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros, si salvaguardamos ese centímetro, somos libres.
 
 
 
Nos dicen que recordemos los ideales, no al hombre,
porque un hombre se puede acabar.
Pueden detenerlo, pueden matarlo, pueden olvidarlo
 pero  los ideales pueden seguir cambiando el mundo.

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