El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

domingo, 27 de noviembre de 2011

efe ú e

Lucas: A ver si te entra en la cabeza, eh.
Andre: Ya me lo prometí en Hablando de la libertad
Lucas: Ah, pero mirá que hay que tener huevos para prometerse cosas en un tema como ese...
Andre: Me lo prometí, de ahora en más, cualquier camino que tenga corazón

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