El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Qué voy a hacer con esta fábula acabada?

Ilusa ilusión de un corazón que, por desgracia, sólo me da a elegir por vos o su eutanasia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario