El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

sábado, 22 de octubre de 2011

Darle lucha al aparato mano a mano

Considero que el clientelismo y la esclavización,
el contraste entre las clases, la burocracia y el patrón,
las mentiras en los medios, la guerra y la represión:
son miserias de un sistema que congela el corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario