"Hay, sin embargo, un fin que puede presuponerse real en todos los seres racionales, hay un propósito que no sólo pueden tener, sino que puede presuponerse con seguridad que todos tienen, por una necesidad natural, y éste es el propósito de la felicidad. No es lícito presentarlo como necesario sólo para un propósito incierto y meramente posible, sino para un propósito que podemos suponer de seguro y a priori en todo hombre, porque pertenece a su esencia. Pero es una desdicha que el concepto de la felicidad sea un concepto tan indeterminado que, aun cuando todo hombre desea alcanzarla nunca puede decir por modo fijo y acorde consigo mismo lo que propiamente quiere y desea, Y la causa de ello es que todos los elementos que pertenecen al concepto de la felicidad son empíricos; es decir, tienen que derivarse de la experiencia, y que, sin embargo, para la idea de la felicidad se exige un todo absoluto, un máximum de bienestar en mi estado actual y en todo estado futuro. Ahora bien, es imposible que un ente, el más perspicaz posible y al mismo tiempo el más poderoso, si es finito, se haga un concepto determinado de lo que propiamente quiere en este punto. En suma, nadie es capaz de determinar, por un principio, con plena certeza, qué sea lo que le haría verdaderamente feliz, porque para tal determinación fuera indispensable tener omnisciencia. Así pues, para ser feliz, no cabe obrar por principios determinados, sino sólo por consejos empíricos. Así el problema: determinar con seguridad y universalidad qué acción fomente la felicidad de un ser racional, es totalmente insoluble. Por eso no es posible con respecto a ella un imperativo que mande en sentido estricto realizar lo que nos haga felices, porque la felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación"
(- "Y todos preguntan... bueno FUE FELIZ? como si la felicidad tuviera que aparecer en algún momento... Y bueno, cuando se va a morir, se ve obligado a poner en la balanza todo, dice: 'me dejaron tres amadas, me robaron dos veces... buen, sí, en líneas generales fui feliz'... Lo que me tiene que motivar es obrar bien, no la felicidad".
Jaja, querido profesor Rolo, usted es un genio. Después de todo, está bueno abrir un cacho la mente a las ocho de la mañana, levantarme a las 6, dormir tres horas, empaparme, para amigarme con Kant y que entienda que al fin y al cabo, el fin último no es la felicidad. )
Perdoname si desafiné, todavía no pude aprender muchas veces probé y a esa nota me cuesta llegar Perdoname si desafiné, quizás sea que no te escuché Me mandé en otro tono distinto y en otro compás Perdoname si desafiné y muy tarde a tu encuentro
llegué
Te fallé cuando vos estuviste adelante y atrás
Perdoname si yo soy así, quizás sea como vos decís
Pero yo no quiero ser igual a todos los demás
Soy testigo de mi historia y esta es mi canción
Soy poeta, soy profeta de cada oración
Pasa el tiempo, golpes, manchas en la piel
Pero me hago fuerte como una pared
Y si desafiné, desafinando iré, lleva toda una vida comprender
Perdoname si desafiné y esa noche un beso te arranqué
Como siempre me dejé llevar por mi instinto animal
Perdoname por no perdonar, el orgullo me volvió a ganar
Ahora pago la ausencia de los que no pude ni hablar
Perdoname por ser lo que soy, siempre trato de hacer lo mejor
Soy una especie rara que solo trata de safar
Perdoname si yo soy feliz y no entiendo a la felicidad
Pero yo no quiero ser igual a todos los demás
Soy testigo de mi historia y esta es mi canción
Soy poeta, soy profeta de cada oración
Pasa el tiempo, golpes, manchas en la piel
Pero me hago fuerte como una pared
Y si desafiné, desafinando iré, lleva toda una vida comprender
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