Mentira amarga: el vino no ayuda.
Me tome un río y seguís aca
riéndote en esta silla vacía
y el mozo en patas empieza a baldear.
Y es lo de siempre... se dobla y se rompe,
de noche todo es beso y carnaval,
pero canta el gallo y nos hacemos maestros
en este horrible arte de lastimar.
Y ahí vamos, con este amor que no va ni a la esquina,
buscando ciegos una tabla en el mar.
Con este amor que mordió la banquina,
cuesta arriba y pedaleando mal.
Amanece y el sol, verdugo,
se come crudas las sombras del bar.
Escabiadores planchando billetes.
"La del estribo jefe... pa' no aflojar..."
Salgo a la escarcha y me trepo a la ochenta.
Haciendo zetas llego a tu balcón.
Te merecés abrigos que hoy no tengo...
mientras los tejo, guardá esta canción.
Con este amor que no va ni a la esquina
buscando ciegos una tabla en el mar.
Con este amor que mordió la banquina,
cuesta arriba y pedaleando mal.
Cuesta arriba y pedaleando mal.(Mi espada es el amor; mi escudo, el humor; mi hogar, la coherencia; mi texto, la libertad)
El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir
sábado, 29 de octubre de 2011
Ni a la esquina
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