El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

miércoles, 22 de febrero de 2012

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Donde debió haber habido un cementerio, levantaste un 
c a r n a v a l

Vuelvo a la rutina, a la normalidad, con un par de enseñanzas. Gracias.

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