El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir

viernes, 24 de febrero de 2012

Valijas

Tu mirada busca las letras, las palabras. Pero hay una barrera en la lectura, una diferencia entre el signo que emite y la señal que recibís en tu cerebro, perdón, en tu corazón. La visión está alterada. Las cuatro paredes retienen la furia de lo no dicho. Lo que censuraste por amor o por costumbre empieza a germinar impredecible. La vena interna brota y es raíz que se expande a base de sales minerales. El agua lo transporta todo, y todo lo da, te está llenando el cuerpo de inundaciones. Pero están las paredes, y las sábanas enroscadas, y el resto de lo que había peleando su remota existencia. Todas las batallas te suceden en la piel y casi no lo aguantas. Queda la valija, que aún no cerrás, expectante sobre la cama que aguantó tanto fuego y ceniza. El sin límite del amor, filosa ropa sin destino que todavía no puede despegar. La lavaste, la planchaste, la doblaste para el viaje, pero te faltan lo zapatos y no podes tomar esa decisión, no todavía. Las puntas de tus pies no emiten sonido, silenciosos como en la iglesia, obedientes y recargados, hacen tic tac sobre el boleto de ida.

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