Un año más ¿sin? vos. O mejor dicho, manteniéndote viva en la memoria y en todas las cosas que nos unieron y nos van a unir siempre.
Sin embargo, eso no me basta y te extraño.
Te extraño a la hora de reírme de algo y no poder tener tu sonrisa enfrente, ni escuchar tu carcajada.
Te extraño cuando necesito a alguien que me seque las lágrimas una por una, con paciencia y sin molestias.
Te extraño cada vez que Boca hace un gol, cada vez que escucho Sabina o cada vez que veo el librito para aprender la hora que usábamos cuando íbamos a preescolar.
Te extraño cuando necesito aliento, un abrazo, una cachetada, o un simple silencio y miradas con las que me decías todo.
Te extraño porque sí, porque no interesa dar razones, porque te quiero acá, ahora y punto. Porque si bien pasamos cosas juntas, siento que no terminé de disfrutar plenamente de vos. Y ahora tengo ganas de volver a encontrarte para terminar con esa asignatura pendiente. Pero mientras tanto,
voy a reír por las dos, voy a secarme las lágrimas, voy a escuchar Sabina y dedicarte sus temas, voy a ir a la cancha y dedicarte cada gol de Boca...
Voy a mantenernos vivas.
Ah, y ojalá que ahí donde estés, escuchen Sabina.
Si aquel se va, no llores ni mires atrás,
la vida busca instruirte.
Nadie es capaz -nopuedenborrarmisrecuerdos-
Nadie es capaz de matarte en mi alma.
Aunque sea medio al pedo: Te banco y quiero.
ResponderEliminar